- Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan -
SKU: 9789876343831

100 Tangos De Oro

$64.000
36 cuotas de $1.778 (los intereses serán aplicados por tu banco)
Ver más detalles
¡Solo quedan 2 en stock!
Compra Protegida
Tus Datos Cuidados Durante Toda La Compra.
Garantia
Garantia
30 Días Por Defectos De Fábrica.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Opciones de envío
Descripción
Formato: Libro físico Autor: Gerardo Bustos Editorial: Ediciones Lea Categoría: Música Año: 2011 Idioma: Español N° páginas: 128 Encuadernación: Tapa blanda Isbn: 9789876343831 N° edición: 2 En esta antología no están las mejores letras de tango de la historia, sí las cien más conocidas, porque la selección fue hecha por el pueblo de la ciudad de Buenos Aires, en una encuesta realizada durante más de diez años por el Profesor César Evaristo en bares, clubes, milongas y los más diversos espacios tangueros.'¿Cuales son los cinco tangos que más le gustan?', fue la pregunta que sirvió para hacer funcionar la memoria emocional de los porteños, autores absolutos de este libro.Las letras fueron ordenadas alfabéticamente. En cada uno de los tangos se puede leer la historia de su creación, y una recomendación sobre las mejores versiones grabadas.Con estos versos inmortales se puede armar la comedia humana de Buenos Aires, y en cada uno de ellos encontrar respuestas a los interrogantes existenciales del Río de la Plata. íA disfrutarlos entonces!, cantando si la melodía asoma, recitando si la emoción lo manda, sabiendo que, como diría Discepolín, el tango es el corazón que piensa.'