- Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan - - Envíos Gratis En Miles De Productos - - Las Buenas Historias Merecen Ser Compradas, No Copiadas - - Libros Que Inspiran, Palabras Que Quedan -
SKU: 9788417951047

La Ética Del Paseante Y Otras Razones Para La Esperanza

$75.000
36 cuotas de $2.083 (los intereses serán aplicados por tu banco)
Ver más detalles
¡Solo quedan 2 en stock!
Compra Protegida
Tus Datos Cuidados Durante Toda La Compra.
Garantia
Garantia
30 Días Por Defectos De Fábrica.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Opciones de envío
Descripción
La ética del paseante Luis Alfonso Iglesias Huelga ISBN: 978-84-17951-04-7 Número de Páginas: 176 En su poética descripción de la utopía, Eduardo Galeano juega con la paradoja de que cuanto más nos intentamos acercar a su horizonte más se aleja ella de nosotros. ¿Para qué sirve, entonces? Para seguir caminando, concluye el escritor uruguayo. En La ética del paseante y otras razones para la esperanza, el término ética alude a un refugio del ser humano. Y la esperanza se construye con las manos de la memoria, porque todos somos paseantes de su territorio mientras avanzamos hacia nosotros mismos deambulando por cualquier lugar. En cierto modo, el cuerpo es al alma lo que las palabras son a las ideas, así que tal vez, como sostiene el autor de este lúcido ensayo, haya que transitar un poco por el pasado para poder seguir avanzando hacia el futuro. El mejor antídoto contra la indolencia que algunos proponen y la indecencia que otros disponen reside en la incuestionable capacidad que tenemos para poder pasear sosegadamente sobre lo que fuimos, imaginando lo que seremos. Somos memoria y lenguaje, ilusión y conciencia, un sitio inquieto al que llegamos para seguir caminando. Y, por tanto, una esperanza cargada de razones ante la permanente disyuntiva de partir o partirse.